La autoestima y la importancia de los vínculos afectivos en su desarrollo

La autoestima es un factor clave para nuestro éxito en la vida y en las relaciones personales. A veces la falta de energía o motivación para vivir la propia vida, no obtener el trabajo deseado, tener una actitud negativa ante el propio futuro, no creerse merecedor/a de lo bueno, autoboicotearse en los logros personales y laborales, rechazar el propio cuerpo, permanecer en relaciones dañinas y no creer en una/o misma/o, son algunas expresiones de falta de autoestima.

La autoestima es fundamental para la salud mental y para el bienestar individual y social.

Gran parte de la población no se ama así misma y otra parte no se siente amada, esto ocasiona mucho malestar y vacío emocional, lo que lleva a muchas personas a esforzarse demasiado para conseguir un reconocimiento y una aceptación social que la mayoria de las veces no les llena.

En este artículo voy a explicar cómo se conforma la autoestima, la importancia de crear vínculos sanos en los primeros años y los tipos de autoestima basada en el vínculo. La función de padres y educadores es fundamental para el desarrollo de una autoestima sana en los niños, y contribuir así a la construcción de una sociedad más saludable.

¿Porqué es tan importante la infancia para la autoestima?

Venimos al mundo vulnerables y totalmente dependientes, emocional, física y mentalmente. El niño depende absolutamente de su entorno y de las personas referentes para sobrevivir. En función de como el niño sienta y viva estas relaciones, además de las propias experiencias vitales que tenga, desarrollará el concepto que tenga sobre sí mismo/a . Este autoconcepto incluirá entre otros aspectos:

-La confianza y seguridad que tenga en sí mismo y en sus propias capacidades para lograr los objetivos que se proponga.

-Su propia autovaloración.

-Las creencias que tenga acerca de sí mismo/a.

-Su propia imagen corporal.

-Los sentimientos que tenga referentes a sí mismo.

Es muy importante establecer vínculos afectivos seguros en la infancia.

¿Qué es un vínculo afectivo seguro y como establecerlo?

Es aquel donde el niño se siente a salvo de ser él/ella mismo/a, tanto física como mental y emocionalmente. Es un vínculo sano en enl cual puede desarrollarse. Si queremos que nuestros hijos desarrollen una buena relación consigo mismos es importante transmitirles que les aceptamos y amamos tal como son, incluso cuando haya que corregirles o guiarles, recordarles que por nada del mundo, que hagan lo que hagan, jamás perderán nuestro amor. Con esto creamos un espacio de seguridad, donde el niño se siente acogido.

Hemos aprendido que para adaptarnos y pertenecer hay que ser distintos a lo que somos, y esta es la base principal de los problemas de autoestima en nuestra sociedad actual.

¿Cómo podemos saber si nos amamos lo suficiente?

-Por la capacidad de cuidar de ti mismo/a, de atender tus emociones y sentirte merecedor/a de amor por ser quien eres.

-Sientes que eres amado/a por lo que eres y tal como eres, y que no tienes que hacer esfuerzos para que te quieran.

-Por la manera en que te hablas. Podemos saber cómo es nuestra autoestima en función de las palabras, creencias, pensamientos, sentimientos y comportamientos que tenemos en relación a nosotros mismos.

No es lo mismo decirse a si mismo “pase lo que pase estaré a tu lado” que decirse “si haces esto nadie te querrá”. Hay una relación directa entre pensamientos, sentimientos y acciones. Decirse la primera frase va acompañada de una sensación de apoyo y bienestar, y consecuentemente la acción es aceptada y se basa en el amor. La segunda frase actúa como amenaza, lo que se acompaña de sensación de malestar y consecuentemente una acción basada en el miedo.

Tipos de autoestima. A grandes rasgos:

La forma en que nos relacionemos con nosotros mismos tiene una estrecha relación con nuestro estilo de apego. Basándome en la teoría de John Bowlby, podríamos hablar de 4 tipos de autoestima:

-Segura. Tiene una relación sana y segura consigo misma. Esto quiere decir, que la persona se siente a gusto en su cuerpo, comprende y sostiene sus emociones y pensamientos, siente seguridad y autoconfianza y es capaz de tomar las dificultades y retos de la vida con naturalidad y resiliencia. Se acepta y cuida de sí misma.

-Insegura. Puede tener una relación insegura y ambivalente consigo misma, puede pasar de confiar en sí misma a dudar y traicionarse. Se caracteriza por la inestabilidad emocional, la persona puede manejar algunas circunstancias, otras le superan provocándole mucho malestar. No se siente capaz de cuidar bien de sí misma.

-Evitativa. Puede tener una relación evitativa, caracterizada por el propio desinterés e indiferencia, puede rechazarse a sí mismo/a o alejarse de lo que necesita, lo que produce malestar emocional. Puede descuidarse a sí misma.

-Desorganizada. Se asusta de sí misma y puede hacerse daño, se rechaza, no se gusta a sí mimo, ni su vida. Se ataca a sí mismo, pretende la autodestrucción a veces haciendo daño a quien ama. La infancia de estas personas quedó herida por la violencia.

Sea cual sea el tipo de autoestima que tengas, tu organismo tiene la capacidad de aprender de nuevo. El pasado no tiene porque condicionar tu vida para siempre, aunque a veces si es necesario un poco de ayuda profesional.

¿Qué puedes hacer para tomar las riendas? .Autoliderazgo.

Si lo decides puedes tomar las riendas de tu vida y liderarla. Hay algo que nos va a ayudar, y es lo más importante. Se trata de tomar la decisión y el convencimiento profundo de mejorar la relación con uno mismo, pues esto en sí ya es un acto de amor y autocuidado. En el momento en que una persona toma la decisión de amarse, la decisión de quedarse en la vida, y decir basta ya al automaltrato tiene el 80% del trabajo hecho, pues esa motivación es como una chispa en tu interior sobre la que brotará tu potencial.

Pero si uno no quiere, nada ni nadie podrá hacerlo por ti.

En el momento en que tomas esta decisión, ¿cómo empezar a caminar hacia el autoliderazgo?

Es importante que empieces a conocerte, como si fueras un desconocido para ti. ¿Para qué? Para cambiar la perspectiva desde dónde te miras. Tendemos a mirar el mundo bajo el mismo prisma, incluidos nosotros mismos, lo que limita totalmente nuestra visión.

Cuando un ser humano es herido en su interior, y esto sucede a menudo en la infancia, lo que es seguro es que necesita mucho cariño, sobre todo en aquellas situaciones que parecen repetirse y suceder siempre lo mismo. Así que aprende a permanecer contigo cuando más lo necesites y a darte el amor que mereces.

Pide ayuda psicológica, te sorprenderá lo que puede ayudar el simple hecho de saber que tienes alguien que está para ayudarte a sacar lo mejor de ti.

Empieza a escuchar tus emociones, no hay ni una sola emoción o sentimiento que tengas que no tenga un sentido o significado para ti. Las emociones nos ayudan a orientarnos en el mundo y en las relaciones, aprender a aceptarlas y a respirarlas, te abrirá las puertas a descubrir el mensaje y necesidad que hay detrás y necesita ser cubierta.

Trata de estar en contacto con la naturaleza, el sonido de la vida en estado puro te ayudará a escucharte a tí mismo/a, y a esa voz interior, tan agradable de escuchar, que te habla cuando te paras y permites el silencio de tu mente.

Esa parte o voz tiene el poder de guiarnos hacia la salud. Se trata de permitirle autoliderarnos. La comprensión y aceptación de uno mismo es el camino.

El ser humano es sensible, pero también reparable cuando de corazón quiere. Es una decisión personal cuidar de las heridas o hacerlas más grandes.

Nuestra psique nos permite ser testigos de nosotros mismos, de nuestra relación con los demás, también nos permite tomar perspectiva, ver nuestros errores, y aprender de ellos y desarrollar nuevos recursos para salir adelante fortalecido.

¿Qué puedes hacer si eres madre/padre/educador?

-Mereces cuidar de tí y de tus emociones, así también te será más fácil acompañar las emociones del niño/a. Enfadarse y aún así seguir transmitiendo amor, es compatible.

-Cree en ellos y confía en ellos, y házselo saber. Ama a tus hijos por el simple hecho de existir, eso es lo más importante. Haz el mismo trabajo contigo.

-Escucha y trata de comprender sus sentimientos y acéptalos sin juicio, sean los que sean.

-Recuerda que aquello que quieres ver en tus niños, han de verlo primero ellos en ti.

Para concluir, una autoestima sana nos beneficia a nosotros y a aquellos que tenemos alrededor. Cuidándonos sincéramente desde el corazón, aprenderemos también a ser más amables y comprensivos con los demás, y estas experiencias también tendrán un impacto en sus vidas. Cuando podamos ver que todo acto de amor hacia uno mismo o hacia los demás es un paso enorme para la humanidad, habremos aprendido que podemos ayudarnos a sanar juntos.

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